Una empresa líder en seguros necesitaba ayuda para identificar los posibles siniestros de auto-móviles que podían considerarse fraudulentos y que se encontraban sepultados bajo bases de datos con volúmenes de información del orden de cientos de Gigabytes, lo que operacionalmente se convertía en una tarea titánica e imposible de revisar manualmente, ya que se requeriría de tener múltiples regimientos de agentes para realizar esta labor.